Querida Sara:
Camina plácida entre el ruido y la prisa y piensa en la paz que se puede encontrar en el silencio.
En cuanto sea posible y sin rendirte, mantén buenas relaciones con todas las personas.
Enuncia tu verdad de una manera clara y serena, y escucha a los demás... incluso al torpe y al ignorante; también ellos tienen su propia historia.
Esquiva a las personas ruidosas y agresivas pues son un fastidio para el espíritu.
Si te comparas con los demás, te volverás vana y amargada... pues siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.
Disfruta de tus éxitos lo mismo que de tus planes. Mantén el interés en tu propia carrera por humilde que sea; ella es un verdadero tesoro en el fortuito cambiar de los tiempos.
Sé cauta en tus negocios, pues el mundo está lleno de engaños, pero no dejes que esto te vuelva ciego para la virtud que existe... Hay muchas personas que se esfuerzan por alcanzar nobles ideales.
Acata dócilmente el consejo de los años abandonando con donaire las cosas de la juventud. Cultiva la firmeza del espíritu para que te proteja de las adversidades repentinas. Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.
Sobre una sana disciplina sé benigna contigo misma. Tú eres una criatura del Universo, no menos que las plantas y las estrellas. Tienes derecho a existir. Y sea que te resulte claro o no... Indudablemente el Universo marcha como debiera.
Sean cualesquiera tus trabajos y aspiraciones, conserva la paz con tu alma en la bulliciosa confusión de la vida. Aún con su farsa, penalidades y sueños fallidos, el mundo todavía es hermoso.
Sé cauta y esfuérzate por ser feliz
Caro
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